El iPhone y el atrapasueños

Atrapaiphone

Una persona que vive en una gran ciudad y que cuenta con los últimos avances tecnológicos, va a visitar a una vieja amistad que vive en medio del bosque con unas herramientas muy rudimentarias. Al llegar, y después de saludarse efusivamente la primera, repara en un atrapador de sueños que hay colgado en la cabaña.

 

          ¿De verdad esa “cosa” sirve para atrapar los sueños?

          Sí, de la misma manera que tu iPhone sirve para comunicarte con personas que están lejos.

          Pero no me compares, eso no son más que un montón de ramas, plumas y cuerdas

          Y tu iPhone no es más que un montón de láminas de coltán, metal y cristal

          Ya, pero es diferente, funciona con energía

          Y el atrapador de sueños también

          Pero esa energía a la que te refieres no se puede ver… sin embargo la energía eléctrica…

          ¿Se pueden ver los electrones?

          No directamente, pero se pueden sentir sus efectos

          Pues exactamente lo mismo que con la energía que hace funcionar al atrapasueños

          Los relámpagos son la prueba de que la energía eléctrica existe

          También son la prueba de que la energía mágica de la naturaleza,  que hace funcionar al atrapasueños, existe

          Pero yo podría construir uno de esos juntando los palos, las plumas y lo demás

          Yo también podría construir un iPhone tallando y moldeando láminas de metal y cristal

          Pero sería una maqueta, no funcionaria

          Lo tuyo también sería una maqueta, tampoco funcionaría.

          Yo puedo demostrar que el iPhone funciona

          Y yo que el atrapasueños funciona

          Es tu fe en la magia lo que lo hace funcionar

          Y tu fe en la ciencia también es lo que lo hace funcionar

          No, mi iPhone funciona con energía

          Y mi atrapador de sueños también

          Déjalo, está claro que no entiendes de lo que hablo

          Es cierto. Tú tampoco entiendes de lo que hablo

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La verdad y la respiración

Clouds

Recuerdo perfectamente (en el fondo del contenido no en las palabras exactas) una historia que nos contó el maestro Raimon Arola en clase de simbolismo. En su día esa historia se me quedó clavada aún sin entender muy porqué. De alguna manera supongo que mi inconsciente ya intuía su importancia aún sin comprender el significado de la narración.

A lo largo de los años posteriores esa narración ha vuelto a mí en repetidas ocasiones a la luz de diferentes circunstancias que me han hecho comprender, cada vez un poco más, la sabiduría que se esconde detrás. Aún a día de hoy pienso no haber absorbido al 100% todo el valor de la historia, pero de vez en cuando vuelve a re-visitarla para indagar en su misterio. La historia es más o menos asi: (la re-interpreto con mis propias palabras pues no recuerdo las palabras exactas del maestro Arola).

“Un joven novicio ansioso por encontrar las respuestas definitivas al enigma de la existencia partió en busca de un viejo maestro que, según todos, conocía el secreto de la verdad. Después de caminar durante varios días llegó a la orilla de un río donde el maestro meditaba tranquilamente sentado en la posición del loto.

El joven se le acercó y le preguntó “Maestro, ¿podría decirme como conseguir conocer la verdad?”, pero el anciano ni se inmutó, continuó en la misma posición sin mover siquiera un músculo. El novicio esperó respetuosamente pero viendo que la respuesta no venía, volvió a insistir preguntando por segunda, tercera y hasta por cuarta vez.

Como el sabio permanecía impasible y no mostraba ningún signo de reparar en su presencia, el joven empezó a impacientarse. Primero volvió a preguntar en un tono de voz más alto, luego empezó a hacer aspavientos delante del maestro con el vano intento de ver alguna sombra de reacción en él y cómo todo ello fue inútil, finalmente se enojó y fue a coger carrerilla para abalanzarse sobre el viejo y obligarle a prestarle atención.

Cuando el novicio embistió, el maestro, que era todo un experto en artes marciales, lo esquivó fácilmente con un sutil movimiento a la vez que lo agarraba del cuello e introducía su cabeza dentro de las aguas del río.

El ansioso joven se debatía con fuerza para librarse de la mano de su captor, pero era inútil. El viejo poseía una destreza impresionante y era imposible zafarse de su poderosa presa. El aire era cada vez más escaso y el novicio sentía que iba a ahogarse irremediablemente. Un poderoso deseo de salir y respirar se apoderó de todos sus pensamientos, en aquellos momentos era lo único que deseaba.

Justo en el momento que creía iba a desfallecer, el maestro estiró de su cuello y sacó su cabeza del agua. Mientras el joven tomaba aire desesperadamente y tosía, el maestro pronunció estas palabras. <<Cuando tengas la misma necesidad de encontrar la verdad que la que tenías de respirar cuando estabas bajo el agua, entonces todos los secretos se revelarán ante ti>>”..

Universo, multiversos, meta-verso

Otherreality

David Deutsch, Rich Terrile, Terence Mckenna, varios han sido los científicos e intelectuales que han insinuado de forma más o menos explícita que tal vez el universo en el que vivimos y por lo tanto todo lo que nos rodea no sea más que una especie de inmensa simulación de ordenador dentro de una meta-realidad mucho más compleja donde nuestra realidad no sería más que uno de los innumerables aspectos que puede adoptar la existencia. Películas como Matrix o Inception también han jugado con esta concepción.

Lo cierto es que no se trata de un tema nuevo ni mucho menos. Desde hace miles de años muchos sabios de distintas tradiciones culturales han articulado bajo diferentes fórmulas la metáfora del “sueño de Dios” donde no somos más que el producto de esa inmensa danza cósmica. Shiva baila y su danza es el universo. El baile no es Shiva pero éste no existe sin él. De la misma forma los hombres no somos Dios pero no podemos existir sin él pues formamos parte intrínseca de él al mismo tiempo. De alguna forma somos su manifestación del mismo modo que el baile es la manifestación del danzarín.

Es curioso que los descubrimientos que se han ido haciendo en las últimas décadas dentro de campos como la física cuántica parecen ratificar, al menos en parte, estas hipótesis. Las partículas esenciales que forman la materia son, en última instancia, vibraciones del vacío cósmico del que parte todo, “arrugas de la nada”. Este vacío cósmico en realidad sería un “Pleno cósmico”, un continuum espacio-tiempo que contiene lo necesario para crear todo lo que existe tanto en nuestro nivel de realidad como en el resto de niveles de realidad posibles bajo un sustrato común que comprendería al “Meta-verso” o “Multi-verso” a partir del cual emergen todos los universos posibles, incluido el nuestro.

Es como si la realidad sensible que percibimos cada día no fuera más que una de las muchas frecuencias posibles dentro del enorme dial del universo. Nuestros sentidos y constitución física solamente estarían preparados para sintonizar esa frecuencia pero con disciplina y el entrenamiento necesario quizá sería posible aumentar nuestro espectro receptivo y sintonizar otras frecuencias distintas del infinito repertorio disponible. Con otras palabras, esto es lo que parecen sugerir místicos, sabios y chamanes de todas las culturas y épocas. Algunos psiconautas afirman haber visitado “otros mundos” bajo los efectos de drogas enteogénicas como el LSD o el DMT. Es como si este tipo de drogas fueran una especie de “atajo” rápido que mostrara de forma fugaz al consumidor que hay otras realidades y que pueden ser captadas por la consciencia (nuestro aparato receptor). Acceder a estas otras realidades de forma estable, permanente y precisa también sería posible, según numerosas tradiciones místicas, a través del ejercicio espiritual con técnicas como la meditación, la respiración consciente o la visualización. Sería la perseverancia en la práctica de estas técnicas lo que nos abriría definitivamente las puertas de entrada a estos otros mundos, accesibles a través de niveles superiores de consciencia.

Para terminar, dejadme que abuse un poco de la metáfora del vídeo juego. Imaginad un vídeo juego muy elaborado en el que se representa un mundo enorme con kilómetros y kilómetros de calles, avenidas, bosques, riveras y montañas. En este mundo hay un montón de personajes, cada uno con su programación, ejecutando las acciones y los comportamientos que dicha programación les indica. Todos van tirando más o menos bien dentro de ese mundo que conforma el vídeo-juego. A algunos les va mejor que a otros dependiendo de la zona en la que les ha tocado vivir dentro del mundo virtual que habitan.

Los habitantes del juego piensan que su mundo es el único posible y que todo lo que existe está contenido allí. Algunos de los personajes que lo pueblan están programados para poner en duda dicho dogma e investigan, la mayoría de veces infructuosamente, para descubrir que hay más allá de los límites de lo que parece ser el único mundo posible.

Un día aparece un personaje que dice ser el “player 1” y les dice al resto de habitantes que viene de otro mundo que es más real que el suyo propio, que lo que conocen como única realidad no es más que uno de los muchísimos video juegos que hay disponibles en el mercado y que no es precisamente el más espectacular. Aquel personaje les dice que no es como ellos, que está hecho de otra materia y que ellos existen porque él ha decidido crear una partida. Algunos, asombrados por sus palabras, deciden creer ciegamente en lo que dice y lo siguen como a un ídolo sin cuestionarse nada ni intentar averiguar que es lo quiere decir, pero la mayoría lo observa y lo ve como a uno más. Tiene la misma apariencia que ellos, se mueve de la misma forma y actúa de un modo muy similar aparte de sus excentricidades, así que se preguntan porqué habrían de creer en las tonterías de ese majadero. Unos lo toman por loco, otros por un traidor peligroso y deciden acabar con él. Lo ejecutan y así se libran de su amenaza. Pum! se acabó, ha desaparecido, ya no existe y no volverá a molestarles. Pero para “player 1” aquello ha sido tan sólo un “game over” más. Se levanta de delante de la pantalla, bosteza y se va tranquilamente a la cocina a por un refresco mientras piensa que en la próxima partida les va a dar una buena paliza a esos personajillos engreídos del mundo ficticio del vídeo juego.

En el mundo virtual la vida sigue. Hay un grupo de fanáticos que siguen defendiendo a capa y espada la figura de “player 1” y sus enseñanzas, sin ser conscientes que han sido programados para ello. Eventualmente uno de ellos llega al poder político y decide instaurar las palabras de “player 1” cómo base normativa para regular el día a día de la comunidad.

El grupo de inquietos que investiga la naturaleza de su mundo sigue empeñado en despejar todos los enigmas, algunos de ellos incluso analizan con cuidado las palabras de “player 1” e intentan adivinar que verdades encierra su misterioso lenguaje. Poco a poco van haciendo descubrimientos sorprendentes acerca de su realidad y comprueban que, efectivamente, “Player 1” tenía razón en muchas de sus afirmaciones aunque no en el modo en el que afirman sus fieles. Descubren por ejemplo que en realidad su universo no está flotando en medio del vacío, sino que hay unas partículas elementales llamadas píxeles y que la totalidad de su mundo está compuesto por ellas. Lo único que cambia son los “bits” asignados a cada pixel que no es más que información que le dice a un pixel si debe ser de color verde, azul, rojo o cualquier otro. Lo elementos de ese mundo, las piedras, las plantas, los edificios o incluso ellos mismos están compuestos por grupos de pixeles con diferentes valores de información que es lo que acaba dándoles forma; y lo que ellos creían que era el vacío no es más que un montón de pixeles de color negro con un valor 0 en bits. Por otra parte descubren que lo que ellos consideraban su inteligencia y su libre albedrío también son bits de información pero que en esta ocasión no están reflejados físicamente en un pixel sino en un código de programación que les indica exactamente que es lo que han de hacer en cada momento incluido el propio hecho de preguntarse acerca de su origen y su existencia. No obstante estos mismos descubrimientos también les demuestran que su existencia no es totalmente determinista porqué parte de los algoritmos de su código de programación incluyen una instrucción “Random” que hace que gran parte del programa sea impredecible incluso para el propio “player 1” de ahí que aún mantenga interés por jugar.

Finalmente también descubren que el mundo definido y contenido en el vídeojuego no es el único posible y que probablemente existen otros. Saben que para ellos no es posible acceder directamente a esos otros mundos pero si tienen evidencias de su existencia de forma indirecta, la aparición de “Player 1” sería una de ellas pero no la única, cambios inexplicables en las condiciones de su mundo podrían tener su origen también en estos otros universos paralelos.

Muy ocasionalmente uno de estos personajes “despierta” y se da cuenta de que, al igual que “player 1”, él es un jugador que está participando en una partida online con otros jugadores como él pero que en el interior del vídeo-juego está totalmente identificado con el personaje que representa. Una vez ha despertado, el jugador se da cuenta de lo fútil de sus preocupaciones en el mundo virtual. Todo aquello que le parecía de una importancia capital ahora le parece totalmente trivial incluida su propia muerte que no es más que un “Game over” que se puede restablecer con una nueva partida o incluso recopilando en el juego varios bonus del tipo “1UP”. Por suerte se ha dado cuenta antes de acabar la partida y ahora puede disfrutar del resto del juego siendo consciente de quien es en realidad.

Mientras continúa la partida se pregunta si ese mundo “real” al que pertenece no será a su vez otro vídeo juego, otra manifestación de una realidad aún más compleja que los contiene a todos.

Y hasta aquí estiro la metáfora porqué ya se sabe que las metáforas tienen una capacidad de comparación limitada y además creo que la idea ha quedado clara ¿no?.

Noticia del futuro.

Rebuscando entre mis archivos he encontrado este fichero datado…el 3 de Agosto de 2050!!.

<<Barcelona, miércoles 3 de agosto de 2050.

El próximo curso lectivo se inaugurará la Catedra “Borja Vilaseca” de desarrollo personal en la Facultad de Consciencia de la Universidad Independiente de Barcelona. El acto de presentación se realizará el próximo lunes día 8 de Agosto en las oficinas administrativas de dicha facultad sitas en la nueva ampliación  de la Nave de la Consciencia (antaño conocida como Torre Amat), en el número 9 de la calle Duquessa d’ Orleans. El discurso inaugural será realizado por el propio Dr. Borja Vilaseca que sigue plenamente activo a pesar de estar a punto de cumplir los setenta.

Con este acto se da justo reconocimiento al proyecto que el viejo profesor ideó precisamente poco después del inicio del Gran Estancamiento de 2008 que dio origen al modelo de sociedad en el que vivimos hoy día  y donde la consciencia tiene un papel tan decisivo.

Todo comenzó con un Máster de Desarrollo personal y Liderazgo enmarcado en la facultad de estudios empresariales de la Universidad de Barcelona bajo el auspicio del entonces vice-rector de economía de la UB Gonzalo Bernados . El máster tuvo un éxito inusitado desde la primera promoción. Pocos años después este plan de estudios  se extendió a otras ciudades del estado español cómo Madrid, Valencia, San Sebastián, Mallorca y Murcia  para a continuación comenzar su proyección internacional comenzando en Europa y América Latina y continuando de ahí al resto del mundo. El entrañable profesor -el prefiere denominarse “facilitador”-, se emociona al recordar aquellos comienzos “Ya entonces empezaba a haber gente interesada en el mundo de la consciencia pero todavía eran una minoría y cuando hablábamos del nuevo paradigma muchos  nos miraban como si estuviéramos locos”.

De aquellas pocas decenas de alumnos iniciales se ha pasado a los millones de estudiantes que hoy investigan a fondo el tema de la consciencia y el desarrollo espiritual desde múltiples disciplinas en universidades de todo el mundo. Bajo la tutela del propio Vilaseca han pasado multitud de personajes relevantes de la ciencia, la cultura y la política actual incluyendo varios de los actuales miembros del consejo mundial. Ahora la nueva cátedra de la UIB garantiza que su valioso legado seguirá para las futuras generaciones.>>

El miedo

El miedo nunca ha tenido cuerpo, nunca lo ha necesitado. Sin embargo hubo una época en que era nuestro mejor aliado. Le daba velocidad a nuestras piernas para salir huyendo,   fuerza a nuestros brazos para luchar y coraje a nuestros pensamientos para tomar la decisión correcta.

Pero un día el ser humano se dio cuenta de que ya no necesitaba al miedo y decidió abandonarlo. No obstante al miedo no le gustó esa decisión y ese día pasó de ser nuestro mejor aliado a ser nuestro peor enemigo. Dejó de servirnos a nosotros y pasamos nosotros a servirle a él.

Desde entonces, con mucha frecuencia, se apodera de nuestro cuerpo y nuestra alma para lograr sus perversos objetivos. Creemos que somos nosotros los que tomamos las decisiones, pero en realidad es él. Nos nubla la vista y no vemos nuestro mundo a través de los ojos sino el suyo, nos tapa los oídos y en lugar de escuchar el canto de los pájaros escuchamos su fea voz, nos hace decir sus pensamientos a través de nuestra boca. Y como puede estar en más de un lugar al mismo tiempo, se apodera de muchas almas a la vez y las hace interactuar, para generar más miedo, para hacerse más y más grande hasta alcanzar un tamaño gigantesco. Por el camino va dejando un paisaje desolador, individuos desesperanzados, familias rotas, relaciones de amistad hechas añicos, empresas deshechas, sociedades enfermas.

Algunos individuos aventajados consiguen hacer un tregua con él, otros, los menos y los más sabios, consiguen vencerlo totalmente y lo vuelven a convertir en su aliado como en tiempos ancestrales.

Mientras tanto, el miedo sigue haciendo de las suyas, sólo cuando comprendamos que muchas veces es él el que actúa y no nosotros, sólo cuando adivinemos que es él el que ocupa el cuerpo de nuestro prójimo estaremos en condiciones de tomar las decisiones correctas, de aliarnos de nuevo con él y emprender el camino para ser más felices.

¿Eres capaz de distinguir cuando hablas tú y cuando habla tu miedo?

Tú eres tres: Mente, Emoción y Cuerpo

Conviven en nosotros tres seres  que, a falta de un denominación mejor, llamaremos Mente, Emoción y Cuerpo. Cada uno tiene sus propias particularidades aunque es la unión de los tres las que nos hace únicos. A continuación expongo las principales características principales de cada uno.

Mente

Es el más despistado de todos aunque se cree no sólo el más listo sino también el único. Mente piensa que él es en realidad la persona en sí, e ignora frecuentemente al resto de sus compañeros (muchas veces se olvida incluso de que existen). Mente se cree con autoridad y con derecho para dirigir la vida de todo el organismo y suele ignorar y despreciar los mensajes que recibe de Emoción y de Cuerpo salvo cuando estos coinciden con sus intenciones. Entonces él se autoproclama como el autor de esos mensajes negándole todo el mérito al autor verdadero.

Mente es también un iluso, pues cree que él es el responsable de organizar la vida del organismo entero. Piensa que si pasa esto o aquello es debido a sus decisiones, también se cree en posesión de la verdad. No es extraño que esto sea así pues es en Mente donde reside el ego y la locura.

Por otra parte Mente es el que mejor maneja el lenguaje verbal, es un gran orador; también es muy hábil haciendo cálculos y previendo situaciones incluso antes de que éstas sucedan, lo que facilita al resto de compañeros prepararse para afrontar dichas situaciones. Otra de sus grandes virtudes es la curiosidad, su habilidad para hacerse preguntas y su avidez para desear encontrar respuestas. Desafortunadamente no siempre es hábil seleccionando la mejor respuesta y suele equivocarse con frecuencia a la hora de elaborar juicios, por eso a veces debería apoyarse en sus hermanos para ser más eficiente. Cuando se educa y se entrena bien, Mente puede ser extraordinariamente creativo y posee inigualables habilidades para poner etiquetas, ordenar y estructurar el caos.

Emoción

Emoción es el más fuerte de los tres aunque también es el más vulnerable a las manipulaciones. No hace caso de los delirios de grandeza de Mente porqué sabe que, llegado el caso, él tiene todas las de ganar para hacerse con el mando del organismo. Mente cree mandar, Emoción sencillamente… manda. Aunque no es muy consciente de su poder, realmente Emoción es muy poderoso y puede llegar a enloquecer a Mente y a enfermar a Cuerpo si no aprende a estabilizar su energía. Es el que tiene más facilidad para conectarse con el mundo de lo no manifestado y puede llegar a servir cómo puente para acceder a él. No es muy hábil con las palabras, pero domina a la perfección el resto de lenguajes como la música, la estética o el arrebato. Es donde reside el miedo y el deseo y es extremadamente volátil, de ahí que haya que manejarlo con mucho cuidado. Acostumbra a acertar bastante más que Mente a la hora de elaborar juicios, pero cuando se equivoca mete la pata hasta el fondo, porque Emoción es extremista en casi todo.

Cuerpo

Con diferencia es el más sabio de los tres pero también el más humilde. Aguanta estoicamente y con una paciencia increíble  el maltrato al que suelen someterle Mente y Emoción con desdén. Cuando tiene algo que decir suele expresarse de forma sutil al principio, pero si no se le escucha  puede llegar a estallar en cólera y expresarse a gritos a través de la tensión y la enfermedad. Cuerpo es el vehículo que nos permite permanecer y existir en el mundo físico y comunicarnos con él. Es muy sensible tanto a los factores externos como a la relación con sus hermanos Emoción y Mente. Es muy excitable y su excitación puede llegar a nublar a los otros dos. Ante otro organismo actúa como primera carta de presentación. Precisa de los mismos cuidados y atenciones que los otros dos, pero al ser más resistente se suele abusar mucho más de él, se le envenena, se le agota, se le ensucia y en ocasiones se le utiliza como a un animal de carga o como a un cubo de basura. No entiende de lenguaje hablado o escrito (aunque es el que mejor ayuda a Mente a escribir o a Emoción a cantar), su lenguaje es el de las caricias, los suspiros y los besos que domina con maestría. Cuerpo sufre si está solo y si no lo tocan. Es donde reside la vida, el placer y el dolor. De hecho, si se sabe dialogar con él, Cuerpo puede llegar a proporcionarnos grandes satisfacciones pero si lo abandonamos a sus suerte puede provocarnos grandes sufrimientos. Al contrario que Mente, Cuerpo no lleva muy bien eso de envejecer por eso es perentorio aprender a cuidarlo, mimarlo y respetarlo más de lo que se acostumbra.

Ahora que ya sabéis que en realidad no sois uno sino tres, es importante no olvidar que solamente la perfecta armonía entre estos tres seres harán de nosotros una persona completa.

Historia verídica de lo que me pasó el día de reyes

Día de reyes. Como cada año empieza el día cargado de ilusiones y abriendo regalos. Mi pequeña Helena acude rauda y veloz hacia la sala donde les esperan sus juguetes. Los ojos encendidos de emoción, la sonrisa de oreja a oreja. Abre los paquetes con nerviosismo pero con mimo a la vez, sin apenas rasgar el papel. Regalo tras regalo sus ojos se van iluminando y su sonrisa se hace más y más amplia. Estalla de alegría soltando carcajadas y aplaudiendo con sus manitas cada dos por tres mientras descubre, uno a uno, los encargos que les había hecho a sus majestades de oriente. Yo, lógicamente, no quepo en mi gozo a ver el suyo, pero de pronto pasa algo inesperado…

 

Poco después de abrir el último regalo, y aún pletórica de alegría, el gesto de Helena cambia. De repente, como si hubiera caído en la cuenta de algo, se dirige a la ventana para mirar a través de ella y su expresión pasa de la euforia a la melancolía. Estoy preocupado. Me acerco a ella y le pregunto

-¿Qué pasa Helena?, ¿No te han traído los reyes todo lo que deseabas?- y ella responde

–Sí, todo menos lo que más quería…le pedí a los Reyes Magos que nevara y…mira… no nieva-.

En seguida comprendo la situación y ante mi impotencia intento racionalizar el asunto;

-pero Helena, eso no puede ser…, si tu pides que nieve y otro niño pide que no nieve, los Reyes no pueden contentar a todos-

Mi respuesta no la convence, niega con la cabeza y me dice

–Pero si yo se lo pedí en persona a los pajes y me dijeron que sí!!-

-A lo mejor no te entendieron bien- le respondo mientras pienso que el pajezuelo de turno podría haber sido un poco más ambiguo y diplomático en su afirmación. Helena se encoge de hombros y me deja por imposible.

A lo largo del día vienen a casa abuelos, primos, tíos y por un momento tengo la sensación de que Helena ha olvidado el tema al verla reir con la familia y jugar con sus juguetes. Pero a media tarde vuelve a asomarse a la ventana con su cara melancólica y sus ojillos vivarachos empapados en lágrimas. No entiende como los Reyes Magos han podido fallarle en eso. Después de hacer cosas mucho más difíciles como repartir miles de juguetes a niños de todo el mundo en una sola noche o conseguirle aquella muñeca que había escuchado estaba agotadísima en todas partes, después de realizar todas esas proezas, algo tan sencillo e insignificante para ellos como hacer nevar, algo tan nimio como eso…no se lo conceden . Yo la observo con tristeza desde el fondo de la sala mientras intento recordar cuantos años hace que no nieva en la ciudad, probablemente más de los que ella tiene. Y entonces, de repente…empieza a nevar!. Aquella tarde del 6 de Enero de 2008 empiezan a caer en la provincia de Barcelona copos como puños. -Está nevando!!- dice Erikca, -sí, está nevando!!- asiente Ignacio, y Helena al ver los copos detrás de la ventana, estalla de júbilo. Su gesto se transforma en una fracción de segundo y se ilumina como un amanecer mediterráneo. –Lo sabía!!!- exclama y empieza a dar gritos de de felicidad saltando y brincando por toda la casa.

-Está nevando!, está nevando!, gracias Reyes Magos!!.

Yo no salgo de mi asombro, si me miro ahora a un espejo seguro que tengo una cara de pasmao impresionante. Me acerco incrédulo a la ventana mientras la nieve empieza a cuajar encima de los techos de los automóviles. Apenas me doy cuenta cuando Helena se me acerca y me dice -¿Ves?, ya te lo había dicho…se lo pedí y me dijeron que sí..¿cómo podías dudarlo?- y me mira tiernamente compadecida por mi ignorancia y mi escepticismo respecto a las habilidades de los Reyes de Oriente.

Por supuesto aquella noche, después de que marcharan los últimos parientes, salimos a la calle a tirarnos bolas de nieve.

Al cabo de dos días, al volver al cole, Helena y su amiga Naomi está hablando de los Reyes mientras se les acerca uno de los niños mayores que, al oir la conversación, espeta altanero –Pero si los Reyes Magos no existen!!- . Ante la inocencia del grandullón, Helena y Naomi se miran y sonríen cómplices.