Fin de una etapa

Después de poco más de dos años he decidido fusionar este blog con otro de mis proyectos personales.

A partir de ahora este blog continuará en http://infinautica.blogspot.com. Cuando comencé  el Infinauta al mismo tiempo comencé también el Dibujo porqué quería mantener ambas temáticas claramente diferenciadas, pero después de todos estos meses he llegado a la conclusión de que esta diferenciación no tenía mucho sentido, no al menos a día de hoy, ya que en el fondo ambas bitácoras son un proyecto personal y tratan más de mis inquietudes personales que de cualquier otra cosa.
Así que dejo la actual plataforma en suspenso y os invito a que continuéis visitándome en la nueva edición del Infinauta donde seguiré dando buena cuenta de mis pasiones e intereses acerca de esta sagrada disciplina que es el dibujo pero junto a otra pleyade de asuntos que también tienen que ver con el mundo del espíritu.
Muchas gracias por vuestras visitas durante estos años y seguimos en contacto.
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Soy tonto, muy tonto y estúpido

Soy tonto, muy tonto, lo que se llama tonto del culo. Y lo peor es que también soy profundamente estúpido. No estoy orgulloso de ello para nada, de hecho me dolió bastante descubrirlo. Al fin y al cabo a nadie le gusta reconocer que es estúpido ¿no es cierto?
Como digo no estoy orgulloso, pero tampoco veo que tenga que ocultarlo habida cuenta que la gran mayoría de la población también lo es. Además estoy absolutamente convencido de que el hecho de reconocerlo abiertamente es un primer paso para dejar de serlo.
Ser tonto no es algo necesariamente malo de per se, no todo el mundo tiene porqué ser inteligente. Se puede llevar una vida normal siendo tonto, de hecho la mayoría de la gente es lo que hace cada día. Ser estúpido sin embargo es algo peligroso y no debería ser deseable para nadie ni nadie debería jactarse de esa cualidad una vez ha sido descubierta en uno mismo.
Para entender mejor que es la estupidez y como se comporta en oposición a otros conceptos como la inteligencia, os recomiendo un libro que debería ser de lectura obligatoria en el bachillerato. Se trata deAllegro ma non tropodel italiano Carlo Cipolla. Concretamente os recomiendo el apartado que habla de la estupidez. Voy a tratar de sintetizar lo más concisamente posible el mensaje general del ensayo, ya que probablemente la gran parte de los que leáis esto seáis aún más tontos que yo (aunque sólo sea por el hecho de no haberlo reconocido todavía).
Cipolla divide los individuos en…

  • Inteligente: Es aquel cuyas acciones y comportamiento procura su bien y el de los demás
  • Malvado: Es aquel cuyas acciones y comportamiento procura su bien y provoca el mal de los demás
  • Cándido: Es aquel cuyas acciones y comportamiento procura su mal y el bien de los demás
  • Estúpido: Es aquel cuyas acciones y comportamiento procura su mal y el de los demás (a lo que yo añadiría…”la mayoría de ocasiones sin ser siquiera consciente de ello”)


El ensayo completa este enunciado general con algunas conclusiones secundarias, cómo que, a lo largo de la historia de la humanidad, en las diferentes sociedades que han formado las distintas civilizaciones, se han producido variaciones en el número de individuos inteligentes, malvados y cándidos que las formaban, sin embargo el porcentaje de estúpidos se ha mantenido siempre sorprendentemente estable en porcentajes muy elevados. Otra conclusión es que, dado cualquier grupo de individuos, independientemente de su número 10 o 10.000, da igual, siempre tendemos a subestimar la proporción de estúpidos que hay en él.
Por supuesto que no hay estúpidos absolutos como no hay malvados absolutos o inteligentes perfectos. Durante nuestra vida, y aún durante nuestra jornada, vamos adoptando constantemente comportamientos inteligentes, malvados cándidos y estúpidos dependiendo del momento y las circunstancias. En realidad estas etiquetas se corresponden más con comportamientos que con personalidades. De esta forma podríamos llegar a calificar de inteligente a la persona que mayoritariamente adopta comportamientos inteligentes y estúpida a la persona que mayormente adopta comportamientos estúpidos.
Y aquí es donde cada uno debe hacer examen de conciencia. Analiza con honestidad tus reacciones al cabo del día, recuerda lo que has hecho a lo largo de la jornada e intenta etiquetar tus diferentes acciones como inteligentes, malvadas, cándidas o estúpidas según el criterio antes descrito. De esta forma descubrirás cual es tu tendencia.
Yo lo hice, y penosamente descubrí que me podía inscribir de forma amplia y desahogada en el grupo de los estúpidos. Los frutos de muchas de mis acciones perjudicaban a otros y no me beneficiaban a mí e incluso a veces me perjudicaban también. Ciertamente no se trataba de grandes afrentas ni de ofensas imperdonables, más bien podríamos hablar de pequeñas molestias, descortesías o reacciones poco amables. Pero eso no cambia el núcleo de la cuestión que es que habitualmente me comporto de forma estúpida, y el hecho de que mis estupideces no sean superlativas (aunque a veces sí lo son) lo único que indica es que aparte de estúpido, soy mediocre y gris. Y además muchas de las estupideces que cometo no son por razones justificables sino simplemente por tonto, es decir, por no tener las suficientes luces para saber que no te estás comportando adecuadamente.
Cabe decir que desde que lo descubrí, una de mis obsesiones diarias es intentar mejorar cada día como persona para ser cada día un poco menos estúpido, hasta que llegue la gloriosa fecha en que se pueda declarar de forma inequívoca que soy un individuo inteligente. No es una tarea fácil, pues no hay unas instrucciones claras que te indiquen de forma prístina como convertirte en la mejor versión posible de ti mismo. Pero por suerte he ido encontrando mucha gente que me está ayudando y debo reconocer que el proceso de mejora personal es muy grato. No es un proceso lineal, hay muchos pasos hacia atrás y hay mucho de “prueba y error”, pero  aprendes un montón de cosas que te hacen sentirte mejor y ser más feliz. Además hoy puedo afirmar con la cabeza bien alta que soy algo menos estúpido de lo que fuí ayer. Os lo recomiendo.
En un próximo post quizá explique cuales son mis trucos para reducir la estupidez pero ahora me gustaría mostrar un listado más específico de pistas que os pueden ayudar a auto-diagnosticar mejor vuestro propio nivel de estupidez. Está especialmente diseñado para personas que suelen usar los mass media y/o las redes sociales. Huelga decir que dichas pistas han sido elaboradas basadas únicamente en mi propia experiencia y que no merecen más crédito que el que vosotros/as mismos/as decidáis otorgarles…aunque si has sido tan estúpido/a como para leer hasta aquí, quizá merezca la pena que les eches un vistazo.

Esto funciona así; el hecho de que cumplas una de estas afirmaciones no quiere decir que seas necesariamente estúpido/a, pero si que suman más probabilidades de que lo seas en determinado porcentaje. Por cada afirmación que encaje contigo suma el porcentaje que te propone la pista, al final obtendrás el porcentaje de probabilidad de que, efectivamente, seas estúpido.

  • ¿Has añadido comentarios con insultos y reacciones viscerales en diarios digitales, foros, blogs etc..? añade un 5%, si lo haces  frecuentemente añade un 10% más.
  • ¿Te sientes ofendido/a cuando oyes a algún periodista  o tertuliano afirmar cosas que están en contra de tu ideología o principios hasta el punto de empezar a insultarlo en público o en privado?, entonces suma un 5% más. ¿Te has ofendido a pesar de estar plenamente convencido/a de que lo que decía eran barbaridades sin sentido? entonces añade un 10% adicional.
  • ¿Eres de los/las que arruinas una conversación acerca de algún tema interesante y profundo soltando alguna gracia? suma un 5% más.
  • ¿Te has sentido ofendido/a en algún momento leyendo este texto y/o has pensado algo similar a “¿pero que se ha creído este imbecil?, el tonto lo será él, pero que no nos incluya a los demás”?, súma otro 10%.
  • ¿Alguna vez te has largado de algún sitio dejándolo todo hecho un asco y has pensado algo como “que se jodan” o equivalente al acordarte de los que vengan detrás?, añade otro 10%
  • ¿Has recibido la típica noticia polémica y/o escandalosa (ya sabes, políticos que reciben grande sobornos, fabricantes que cuelan ingredientes cancerígenos, virus letales que amenazan con borrar discos duros etc..) por internet y, sin contrastarla ni verificar si es cierta la has dado por buena y te has puesto a rugir indignado/a?, entonces añade un 5% más. Si además has empezado a enviarla a otros amigos sin filtrar la noticia antes, añade otro 5%. Si lo has hecho indiscriminadamente a toda tu libreta de direcciones y/o a todos tus contactos de redes sociales suma otro 10%. Si la noticia era la típica cadena de que “Facebook va a dejar de ser gratis si no envias esto” o similar suma un 20% más. Si la cadena era la típica barbaridad trasnochada y a pesar de eso la has re-enviado “por si acaso” no hace falta que sigas haciendo el test, eres estupido/a con absoluta seguridad, bienvenido al club!!
  • ¿En tu fuero interno te has creído alguna vez más listo/a que la media? suma otro 5%. ¿Te lo has creído y encima lo has afirmado públicamente? un 5% más
  • ¿Te crees más tonto/a o estupido/a que la media? suma otro 5% más
  • ¿Interrupes a tus contertulios en una conversación para afirmar algo de lo que no estás seguro/a y encima al final acabas con un “enfín..no se” suma un 5% más
  • ¿Te mantienes callado/a en una conversación por vergüenza o timidez a pesar de estar seguro/a de que tu aportación iba a ser de interés y utilidad para el resto? un 5% más
  • ¿Cuándo descubres que has metido la pata buscas desesperadamente como justificarte? otro 5%, ¿lo reconoces y te auto-fustigas hasta sentirte fatal contigo mismo/a? otro 5% más
  • ¿Tiendes a pensar que los que no opinan como tú son idiotas con total seguridad? súmate otro 10%
  • ¿Cuándo ves a un insecto tu primera reacción es pisarlo y/o chafarlo sin preguntarte el porqué? otro 10% más
  • ¿Cuando vas a realizar alguna tarea ruidosa en tu casa, te paras a pensar antes si le va a molestar a alguien o no?, si es que no, suma un 10% más, si además es una tarea no necesaria añade otro 5% suplementario.
  • ¿En medio de una conversación sueltas la típica idea, frase (o topicazo) que has escuchado simplemente porqué “encaja” sin pararte a analizar esa idea? suma otro 5%
  • ¿Utilizas muy a menudo frases del tipo “han dicho..”, “dicen..” o similares?, suma un 5% más
  • ¿Al utilizar el transporte público sueles mirar a tu alrededor para asegurarte de que no obstaculizas a nadie? si es que no añade otro 5%
  • ¿En los cines o teatros con butacas no numeradas te paras a pensar si la posición que ocupas puede molestar a alguien? si es que no, otro 5% más.
  • Si has llegado hasta aquí restate un 10%
  • ¿Has hecho cosas que te parecían absurdas sólo porqué el resto del grupo también lo hacía? suma otro 5%
  • ¿Sueles hacer propósitos de inicio de año o inicio de curso cómo “voy a estudiar inglés” o “voy a asistir al gimnasio con regularidad” y te lo crees a pesar de haberlo intentado repetidamente sin éxito durante los años precedentes? súmate otro 10%
  • ¿Sueles creer a la primera lo que lees en la prensa, oyes en la radio o ves en la TV?  añade otro 10%
  • ¿Piensas que eres libre en tus decisiones? añade un 5% más
  • ¿Has pensado alguna vez “mientras a mi me vaya bien…” o similar? pues suma otro 5%


Ok. Ahora ya puedes hacer los cálculos. Si llegados a este punto superas el 100% de probabilidades, tampoco te preocupes demasiado. Según la teoría de Cipolla y de los estudios que la apoyan estás en la media del resto de la sociedad. Si a pesar de ello no piensas hacer nada para remediarlo o, por lo menos,  para verificar si realmente eres estúpido/a , entonces ya tienes la garantía total de que efectivamente lo eres. La decisión de mejorar o no es tuya y sólo tuya.
Dejadme acabar diciendo que pienso que la estupidez es algo realmente nocivo. Es peor que las catástrofes naturales o que la mayoría de las epidemias, pues la estupidez es la causa de gran parte del sufrimiento humano, es el origen de casi todas las guerras, miedos infundados, insultos y agresiones. Por la estupidez se rompen familias, se marchitan relaciones y se pelean los amigos.
Supongo que debe haber alguna razón oculta para que la estupidez haya reinado durante tantos milenios y siga tan presente hoy día. Quizá la estupidez tenga alguna utilidad en la evolución humana cuyo significado se nos escape. Sólo así se explica que haya sobrevivido con tanta salud durante tanto tiempo. No obstante, mientras no tenga razones para sentir lo contrario, yo voy a seguir luchando en su contra durante lo que me quede de vida, por supuesto empezando por mi mismo. ¿No os parece una misión realmente…..estúpida?

El final de (la primera etapa del) viaje

Hace algunos meses en este mismo blog os hablaba del inicio del Master de desarrollo personal y liderazgo que he cursado en la Universidad de Barcelona. Pues bien, el otro día asistí a la última clase de este máster y ahora ya estoy en condiciones de afirmar que ha sido una de las mejores inversiones que he hecho en mi vida.

Cierto es que las expectativas eran muy altas pero puedo asegurar que el resultado final no lo podía haber imaginado ni  en mis mejores sueños, hasta el punto de poder decir que hay un antes y un después de la realización de este curso.

Hay realidades que cuando las conoces ya no las puedes negar, no hay marcha atrás, pues bien esta línea la hemos cruzado varias veces durante el máster y soy perfectamente consciente que el modelo de realidad que manejo actualmente es muy distinto del que tenía unos meses atrás cuando iniciaba estos estudios. Además tengo la clara certeza que esto no ha hecho más que empezar y que el verdadero e intenso viaje comienza ahora cuando, una vez fuera del cascarón, no queda otra que continuar andando por tu propio pie y descubrir el mundo que se abre cada día ante nosotros.

Durante este proceso he encontrado muchas respuestas y también se han planteado muchos y nuevos interrogantes. He realizado increíbles descubrimientos y no siempre han sido agradables, de hecho en muchas ocasiones ha sido un proceso ciertamente duro y es que el camino del autoconocimiento te lleva a explorar zonas de tu interior que ni siquiera habías sospechado que existieran y que pueden llegar a ser muy dolorosas. No obstante ha sido siempre un dolor sanador que ha ido unido  a una gran sensación de liberación y serenidad conforme iba adquiriendo consciencia de mi situación vital y del todo en general.

En las sesiones del máster han pasado un montón de profesionales, auténticos maestros como Pilar Jericó, Xavier Guix, Elma Roura, Anna Guiu, Enrique Simó, Antonio Jorge Larruy, Esteve Humet, Joan Antoni Melé o el propio Borja Vilaseca por citar solamente a algunos. Hemos hablado de temas tan interesantes cómo el eneagrama, el miedo, la ira, el autoconocimento, la autoestima, la PNL, el coaching, el “Mind Fullness”, la antroposofía, el tantra y muchos más. Aunque gran parte del valor del master lo atribuyo también al resto de estudiantes. He tenido la inmensa suerte de conocer a personas maravillosas con las que he podido vivir  momentos de auténtica e intensísima emoción y de las que he aprendido muchísimo. Supongo que no es casualidad, claro, al fin y al cabo las personas que nos apuntamos a este viaje solemos compartir unas inquietudes muy parecidas hacia la vida y su sentido. El caso es que después de haber compartido en clase experiencias de extraordinaria profundidad es muy difícil no sentir una profunda admiración por todos y cada uno de tus compañeros.

Al principio sentí la tentación de utilizar el blog de infinautica como un diario de las clases del curso, pero luego creí que era mejor idea centrarme en el contenido de las sesiones y utilizar el blog para plasmar opiniones basadas en lo allí aprendido cómo de hecho he ido haciendo.

Si os interesa realmente el desarrollo personal obviamente este Master es una opción a tener en cuenta. Sin embargo no me atrevo a aconsejároslo, no al menos a todo el mundo. Sinceramente no creo que todos los individuos estén preparados para afrontar una sacudida tan radical al modo convencional de ver la vida. Cuando Borja Vilaseca al inicio de curso nos dijo que se iba a tratar de un viaje hacia nuestro interior en el que se iban a remover muchas cosas realmente no hablaba en broma. Ha habido, aparte de apasionantes teorías muchos ejercicios prácticos que rompen viejos esquemas y te obligan a replantearte muchas cosas que habías dado siempre por verdades inamovibles.

En resumen una experiencia irrepetible y un regalo de valor incalculable.

          ¿Qué estás estudiando?

          Un master de desarrollo personal y liderazgo

          ¿Y eso te va  a servir para ganarte la vida?

          No, pero me va a servir para saber que hacer con la vida cuando me la haya ganado

Un dibujo a la semana

Pez

El otro día la coach Ana Guiu me retó a llevar a cabo un proyecto personal para desarrollar una de mis  grandes pasiones que, cómo ya sabéis,  es el dibujo.

El reto consiste en realizar un dibujo a la semana durante una año. Sin una temática ni una técnica definida, simplemente me conecto con lo me sugiera el momento en el que me encuentre y hala!, a dibujar con los medios que tenga en ese momento.

Si consigo cumplir el objetivo, al final habrá 52 dibujos que iré colgando cada semana en el siguiente “set” de flickr http://www.flickr.com/photos/uklanor/sets/72157626329167998/

En este post podéis ver el primero de la que será una larga serie.

Para muchos os parecerá un objetivo muy poco ambicioso, pero si conocierais mi agenda os daríais cuenta que será una auténtica proeza. No las tengo todas conmigo de que pueda conseguirlo, pero desde luego entusiasmo no falta.

Historia verídica de lo que me pasó el día de reyes

Día de reyes. Como cada año empieza el día cargado de ilusiones y abriendo regalos. Mi pequeña Helena acude rauda y veloz hacia la sala donde les esperan sus juguetes. Los ojos encendidos de emoción, la sonrisa de oreja a oreja. Abre los paquetes con nerviosismo pero con mimo a la vez, sin apenas rasgar el papel. Regalo tras regalo sus ojos se van iluminando y su sonrisa se hace más y más amplia. Estalla de alegría soltando carcajadas y aplaudiendo con sus manitas cada dos por tres mientras descubre, uno a uno, los encargos que les había hecho a sus majestades de oriente. Yo, lógicamente, no quepo en mi gozo a ver el suyo, pero de pronto pasa algo inesperado…

 

Poco después de abrir el último regalo, y aún pletórica de alegría, el gesto de Helena cambia. De repente, como si hubiera caído en la cuenta de algo, se dirige a la ventana para mirar a través de ella y su expresión pasa de la euforia a la melancolía. Estoy preocupado. Me acerco a ella y le pregunto

-¿Qué pasa Helena?, ¿No te han traído los reyes todo lo que deseabas?- y ella responde

–Sí, todo menos lo que más quería…le pedí a los Reyes Magos que nevara y…mira… no nieva-.

En seguida comprendo la situación y ante mi impotencia intento racionalizar el asunto;

-pero Helena, eso no puede ser…, si tu pides que nieve y otro niño pide que no nieve, los Reyes no pueden contentar a todos-

Mi respuesta no la convence, niega con la cabeza y me dice

–Pero si yo se lo pedí en persona a los pajes y me dijeron que sí!!-

-A lo mejor no te entendieron bien- le respondo mientras pienso que el pajezuelo de turno podría haber sido un poco más ambiguo y diplomático en su afirmación. Helena se encoge de hombros y me deja por imposible.

A lo largo del día vienen a casa abuelos, primos, tíos y por un momento tengo la sensación de que Helena ha olvidado el tema al verla reir con la familia y jugar con sus juguetes. Pero a media tarde vuelve a asomarse a la ventana con su cara melancólica y sus ojillos vivarachos empapados en lágrimas. No entiende como los Reyes Magos han podido fallarle en eso. Después de hacer cosas mucho más difíciles como repartir miles de juguetes a niños de todo el mundo en una sola noche o conseguirle aquella muñeca que había escuchado estaba agotadísima en todas partes, después de realizar todas esas proezas, algo tan sencillo e insignificante para ellos como hacer nevar, algo tan nimio como eso…no se lo conceden . Yo la observo con tristeza desde el fondo de la sala mientras intento recordar cuantos años hace que no nieva en la ciudad, probablemente más de los que ella tiene. Y entonces, de repente…empieza a nevar!. Aquella tarde del 6 de Enero de 2008 empiezan a caer en la provincia de Barcelona copos como puños. -Está nevando!!- dice Erikca, -sí, está nevando!!- asiente Ignacio, y Helena al ver los copos detrás de la ventana, estalla de júbilo. Su gesto se transforma en una fracción de segundo y se ilumina como un amanecer mediterráneo. –Lo sabía!!!- exclama y empieza a dar gritos de de felicidad saltando y brincando por toda la casa.

-Está nevando!, está nevando!, gracias Reyes Magos!!.

Yo no salgo de mi asombro, si me miro ahora a un espejo seguro que tengo una cara de pasmao impresionante. Me acerco incrédulo a la ventana mientras la nieve empieza a cuajar encima de los techos de los automóviles. Apenas me doy cuenta cuando Helena se me acerca y me dice -¿Ves?, ya te lo había dicho…se lo pedí y me dijeron que sí..¿cómo podías dudarlo?- y me mira tiernamente compadecida por mi ignorancia y mi escepticismo respecto a las habilidades de los Reyes de Oriente.

Por supuesto aquella noche, después de que marcharan los últimos parientes, salimos a la calle a tirarnos bolas de nieve.

Al cabo de dos días, al volver al cole, Helena y su amiga Naomi está hablando de los Reyes mientras se les acerca uno de los niños mayores que, al oir la conversación, espeta altanero –Pero si los Reyes Magos no existen!!- . Ante la inocencia del grandullón, Helena y Naomi se miran y sonríen cómplices.

 

La flexibilidad del tiempo

Hace algunos día tuvimos la oportunidad de compartir un par de sesiones con Enrique Simó dentro del marco del master de desarrollo personal y liderazgo de la Universitat de Barcelona.

Las sesiones bajo el epígrafe “Cómo funciona la mente”  fueron altamente interesantes por razones que darían para una docena de posts, pero lo que me gustaría subrayar en esta ocasión es la demostración que Enrique nos hizo a todos los asistentes de la plasticidad del tiempo.

En efecto mediante diversos ejercicios prácticos de visualización y Full Stop, Enrique demostró muchas de las tesis planteadas en el libro Creando el tiempo de Steve Taylor. De esta forma 30 segundos parecieron transcurrir de manera muuucho más lenta, mientras jugábamos con la respiración y 15 minutos de relajación parecieron transcurrir en apenas un par. Aunque en mi opinión el efecto más interesante se produjo en los ejercicios de visualización donde el tiempo pareció adquirir una textura extraña muy difícil de clasificar racionalmente. Después de la última visualización (que tenía cómo tema el yo futuro) sería incapaz de decir si la sensación de ausencia del mundo físico  fue de pocos minutos o de varias horas (el tiempo real cronológico de la visualización fue de unos 15 min), lo que si me resultó evidente tras estas experiencias prácticas es la afirmación que el propio Simó realizó al inicio del taller: La mente es la herramienta más poderosa y económica que tenemos, pero nos cuesta llegar a manejarla adecuadamente.

El comienzo de un viaje

Ayer comencé el Master de desarrollo personal y liderazgo que desde el año pasado dirige Borja Vilaseca. Según palabras del propio director este Master es el inicio de un viaje que nos llevará a descubrir cuales son las vías para llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos. Lo cierto es que espero las clases con gran expectación, procuraré informar a través de estas páginas de las conclusiones y lecciones más interesantes que vaya sacando del curso.De momento ayer hicimos las presentaciones y me sorprendió descubrir las situaciones vitales tan intensas que habían vivido o estaban viviendo algunos de los alumnos. Tanto fue así, que cuando me llegó el turno apenas sí acerté a balbucear un par de incoherencias antes de hundirme de nuevo en mi silla :-S. 

En resumen, la cosa promete, Borja supo cómo ilusionar al personal y se lo metió en el bolsillo desde el primer momento. Pienso que voy a aprender mucho este año y estoy ciertamente motivado, enfín, ya iremos viendo.