Ejercicios para ejercitar los tres centros

En otro post ya comentamos la importancia de ser conscientes de los tres principales centros que forman nuestra persona. Efectivamente somos el resultado de la interacción de nuestra mente, nuestras emociones y nuestra energía física que se apoyan y se alimentan entre sí.

Hace poco tuve la suerte y el privilegio de asistir a un seminario con el gran Joan Antoni Melé, donde, entre otras muchas e interesantísimas cosas, nos explicó tres ejercicios que podíamos realizar para entrenar y potenciar cada uno de los centros. Son ejercicios muy simples pero a la vez altamente efectivos. Paso a describirlos.

 

Para potenciar el centro mental

Es un ejercicio de creatividad muy poderoso y que sólo nos llevará cinco minutos al día. Consiste en lo siguiente: durante una semana escoge un objeto muy simple, cómo un clip, un  lápiz, un pañuelo o una pinza de tender ropa y mentalmente dedica cinco minutos a describir dicho objeto. Cuando la mente se distraiga y empiece a desviar sus pensamientos hacia otros derroteros, enseguida vuelve a enfocar la atención en el objeto y sigue con su descripción (forma, tamaño, color, textura, utilidad, imperfecciones y cualquier otra cosa que se te ocurra). Cambia de objeto cada día durante una semana. Al principio es un ejercicio extenuante, pero conforme vamos entrenando a la mente en ello, se convierte en una herramienta creativa realmente sorprendente, pues te llegas a sorprender a ti mismo de lo que tu cabeza puede llegar a elaborar cuando se le fuerza más allá de lo obvio.

 

Para potenciar el centro emocional

Durante una semana, cada día durante uno o dos minutos, para en lo que estés haciendo y presta atención a tu estado emocional en ese momento. Se trata de hacerlo de la forma más objetiva posible, cómo si fueras un observador externo que está comprobando el comportamiento de un fenómeno exterior. Simplemente trata de captar y describir cómo te sientes en ese momento, sin juzgar y sin intentar darle ningún significado concreto. Intenta ser consciente de si te hayas, nervioso, triste, calmado, animado.. Se trata de fortalecer ese “músculo” emocionar que te permite tomar distancia de las emociones. Mientras más lo practiques más fácil te será poder reconocer tus propias emociones y captar matices en ellas.

 

Para potenciar el centro físico

Es, con diferencia, el más simple pero a la vez el más difícil de los tres ejercicios. No se necesita invertir ningún tiempo. Se entrena la voluntad que es una de las actividades que más energía física necesita. Consiste en lo siguiente. Durante una semana, escoge una hora precisa a lo largo del día, cuando el reloj marque esa hora en punto repite siempre el mismo gesto (tocarse una oreja, rascarse la panza, chasquear los dedos, lo que sea), pero ha de ser justo a la hora y el minuto escogido, no vale un minuto antes o un minuto después. Se supone que con una voluntad suficientemente férrea te puedes dedicar al resto de tus actividades diarias sin dejar de estar pendiente de la hora en cuestión para realizar el gesto. Pues lo cierto es que es sumamente difícil hasta el punto de que a la mayoría les pasará la semana entera sin haber ejecutado el ritual ni una sola vez. Si te decides a persistir en la realización de este ejercicio podrás comprobar como en unas cuantas semanas tu voluntad y el control físico de tu mente se habrá ido solidificando sensiblemente, tu cuerpo se habrá habituado a estar en alerta de forma prácticamente inconsciente. Pero no nos engañemos, será muy muy difícil lograr el objetivo durante toda la semana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s