El final de (la primera etapa del) viaje

Hace algunos meses en este mismo blog os hablaba del inicio del Master de desarrollo personal y liderazgo que he cursado en la Universidad de Barcelona. Pues bien, el otro día asistí a la última clase de este máster y ahora ya estoy en condiciones de afirmar que ha sido una de las mejores inversiones que he hecho en mi vida.

Cierto es que las expectativas eran muy altas pero puedo asegurar que el resultado final no lo podía haber imaginado ni  en mis mejores sueños, hasta el punto de poder decir que hay un antes y un después de la realización de este curso.

Hay realidades que cuando las conoces ya no las puedes negar, no hay marcha atrás, pues bien esta línea la hemos cruzado varias veces durante el máster y soy perfectamente consciente que el modelo de realidad que manejo actualmente es muy distinto del que tenía unos meses atrás cuando iniciaba estos estudios. Además tengo la clara certeza que esto no ha hecho más que empezar y que el verdadero e intenso viaje comienza ahora cuando, una vez fuera del cascarón, no queda otra que continuar andando por tu propio pie y descubrir el mundo que se abre cada día ante nosotros.

Durante este proceso he encontrado muchas respuestas y también se han planteado muchos y nuevos interrogantes. He realizado increíbles descubrimientos y no siempre han sido agradables, de hecho en muchas ocasiones ha sido un proceso ciertamente duro y es que el camino del autoconocimiento te lleva a explorar zonas de tu interior que ni siquiera habías sospechado que existieran y que pueden llegar a ser muy dolorosas. No obstante ha sido siempre un dolor sanador que ha ido unido  a una gran sensación de liberación y serenidad conforme iba adquiriendo consciencia de mi situación vital y del todo en general.

En las sesiones del máster han pasado un montón de profesionales, auténticos maestros como Pilar Jericó, Xavier Guix, Elma Roura, Anna Guiu, Enrique Simó, Antonio Jorge Larruy, Esteve Humet, Joan Antoni Melé o el propio Borja Vilaseca por citar solamente a algunos. Hemos hablado de temas tan interesantes cómo el eneagrama, el miedo, la ira, el autoconocimento, la autoestima, la PNL, el coaching, el “Mind Fullness”, la antroposofía, el tantra y muchos más. Aunque gran parte del valor del master lo atribuyo también al resto de estudiantes. He tenido la inmensa suerte de conocer a personas maravillosas con las que he podido vivir  momentos de auténtica e intensísima emoción y de las que he aprendido muchísimo. Supongo que no es casualidad, claro, al fin y al cabo las personas que nos apuntamos a este viaje solemos compartir unas inquietudes muy parecidas hacia la vida y su sentido. El caso es que después de haber compartido en clase experiencias de extraordinaria profundidad es muy difícil no sentir una profunda admiración por todos y cada uno de tus compañeros.

Al principio sentí la tentación de utilizar el blog de infinautica como un diario de las clases del curso, pero luego creí que era mejor idea centrarme en el contenido de las sesiones y utilizar el blog para plasmar opiniones basadas en lo allí aprendido cómo de hecho he ido haciendo.

Si os interesa realmente el desarrollo personal obviamente este Master es una opción a tener en cuenta. Sin embargo no me atrevo a aconsejároslo, no al menos a todo el mundo. Sinceramente no creo que todos los individuos estén preparados para afrontar una sacudida tan radical al modo convencional de ver la vida. Cuando Borja Vilaseca al inicio de curso nos dijo que se iba a tratar de un viaje hacia nuestro interior en el que se iban a remover muchas cosas realmente no hablaba en broma. Ha habido, aparte de apasionantes teorías muchos ejercicios prácticos que rompen viejos esquemas y te obligan a replantearte muchas cosas que habías dado siempre por verdades inamovibles.

En resumen una experiencia irrepetible y un regalo de valor incalculable.

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-          ¿Qué estás estudiando?

-          Un master de desarrollo personal y liderazgo

-          ¿Y eso te va  a servir para ganarte la vida?

-          No, pero me va a servir para saber que hacer con la vida cuando me la haya ganado

Un dibujo a la semana

Pez

El otro día la coach Ana Guiu me retó a llevar a cabo un proyecto personal para desarrollar una de mis  grandes pasiones que, cómo ya sabéis,  es el dibujo.

El reto consiste en realizar un dibujo a la semana durante una año. Sin una temática ni una técnica definida, simplemente me conecto con lo me sugiera el momento en el que me encuentre y hala!, a dibujar con los medios que tenga en ese momento.

Si consigo cumplir el objetivo, al final habrá 52 dibujos que iré colgando cada semana en el siguiente “set” de flickr http://www.flickr.com/photos/uklanor/sets/72157626329167998/

En este post podéis ver el primero de la que será una larga serie.

Para muchos os parecerá un objetivo muy poco ambicioso, pero si conocierais mi agenda os daríais cuenta que será una auténtica proeza. No las tengo todas conmigo de que pueda conseguirlo, pero desde luego entusiasmo no falta.

Historia verídica de lo que me pasó el día de reyes

Día de reyes. Como cada año empieza el día cargado de ilusiones y abriendo regalos. Mi pequeña Helena acude rauda y veloz hacia la sala donde les esperan sus juguetes. Los ojos encendidos de emoción, la sonrisa de oreja a oreja. Abre los paquetes con nerviosismo pero con mimo a la vez, sin apenas rasgar el papel. Regalo tras regalo sus ojos se van iluminando y su sonrisa se hace más y más amplia. Estalla de alegría soltando carcajadas y aplaudiendo con sus manitas cada dos por tres mientras descubre, uno a uno, los encargos que les había hecho a sus majestades de oriente. Yo, lógicamente, no quepo en mi gozo a ver el suyo, pero de pronto pasa algo inesperado…

 

Poco después de abrir el último regalo, y aún pletórica de alegría, el gesto de Helena cambia. De repente, como si hubiera caído en la cuenta de algo, se dirige a la ventana para mirar a través de ella y su expresión pasa de la euforia a la melancolía. Estoy preocupado. Me acerco a ella y le pregunto

-¿Qué pasa Helena?, ¿No te han traído los reyes todo lo que deseabas?- y ella responde

–Sí, todo menos lo que más quería…le pedí a los Reyes Magos que nevara y…mira… no nieva-.

En seguida comprendo la situación y ante mi impotencia intento racionalizar el asunto;

-pero Helena, eso no puede ser…, si tu pides que nieve y otro niño pide que no nieve, los Reyes no pueden contentar a todos-

Mi respuesta no la convence, niega con la cabeza y me dice

–Pero si yo se lo pedí en persona a los pajes y me dijeron que sí!!-

-A lo mejor no te entendieron bien- le respondo mientras pienso que el pajezuelo de turno podría haber sido un poco más ambiguo y diplomático en su afirmación. Helena se encoge de hombros y me deja por imposible.

A lo largo del día vienen a casa abuelos, primos, tíos y por un momento tengo la sensación de que Helena ha olvidado el tema al verla reir con la familia y jugar con sus juguetes. Pero a media tarde vuelve a asomarse a la ventana con su cara melancólica y sus ojillos vivarachos empapados en lágrimas. No entiende como los Reyes Magos han podido fallarle en eso. Después de hacer cosas mucho más difíciles como repartir miles de juguetes a niños de todo el mundo en una sola noche o conseguirle aquella muñeca que había escuchado estaba agotadísima en todas partes, después de realizar todas esas proezas, algo tan sencillo e insignificante para ellos como hacer nevar, algo tan nimio como eso…no se lo conceden . Yo la observo con tristeza desde el fondo de la sala mientras intento recordar cuantos años hace que no nieva en la ciudad, probablemente más de los que ella tiene. Y entonces, de repente…empieza a nevar!. Aquella tarde del 6 de Enero de 2008 empiezan a caer en la provincia de Barcelona copos como puños. -Está nevando!!- dice Erikca, -sí, está nevando!!- asiente Ignacio, y Helena al ver los copos detrás de la ventana, estalla de júbilo. Su gesto se transforma en una fracción de segundo y se ilumina como un amanecer mediterráneo. –Lo sabía!!!- exclama y empieza a dar gritos de de felicidad saltando y brincando por toda la casa.

-Está nevando!, está nevando!, gracias Reyes Magos!!.

Yo no salgo de mi asombro, si me miro ahora a un espejo seguro que tengo una cara de pasmao impresionante. Me acerco incrédulo a la ventana mientras la nieve empieza a cuajar encima de los techos de los automóviles. Apenas me doy cuenta cuando Helena se me acerca y me dice -¿Ves?, ya te lo había dicho…se lo pedí y me dijeron que sí..¿cómo podías dudarlo?- y me mira tiernamente compadecida por mi ignorancia y mi escepticismo respecto a las habilidades de los Reyes de Oriente.

Por supuesto aquella noche, después de que marcharan los últimos parientes, salimos a la calle a tirarnos bolas de nieve.

Al cabo de dos días, al volver al cole, Helena y su amiga Naomi está hablando de los Reyes mientras se les acerca uno de los niños mayores que, al oir la conversación, espeta altanero –Pero si los Reyes Magos no existen!!- . Ante la inocencia del grandullón, Helena y Naomi se miran y sonríen cómplices.

 

La flexibilidad del tiempo

Hace algunos día tuvimos la oportunidad de compartir un par de sesiones con Enrique Simó dentro del marco del master de desarrollo personal y liderazgo de la Universitat de Barcelona.

Las sesiones bajo el epígrafe “Cómo funciona la mente”  fueron altamente interesantes por razones que darían para una docena de posts, pero lo que me gustaría subrayar en esta ocasión es la demostración que Enrique nos hizo a todos los asistentes de la plasticidad del tiempo.

En efecto mediante diversos ejercicios prácticos de visualización y Full Stop, Enrique demostró muchas de las tesis planteadas en el libro Creando el tiempo de Steve Taylor. De esta forma 30 segundos parecieron transcurrir de manera muuucho más lenta, mientras jugábamos con la respiración y 15 minutos de relajación parecieron transcurrir en apenas un par. Aunque en mi opinión el efecto más interesante se produjo en los ejercicios de visualización donde el tiempo pareció adquirir una textura extraña muy difícil de clasificar racionalmente. Después de la última visualización (que tenía cómo tema el yo futuro) sería incapaz de decir si la sensación de ausencia del mundo físico  fue de pocos minutos o de varias horas (el tiempo real cronológico de la visualización fue de unos 15 min), lo que si me resultó evidente tras estas experiencias prácticas es la afirmación que el propio Simó realizó al inicio del taller: La mente es la herramienta más poderosa y económica que tenemos, pero nos cuesta llegar a manejarla adecuadamente.

El comienzo de un viaje

Ayer comencé el Master de desarrollo personal y liderazgo que desde el año pasado dirige Borja Vilaseca. Según palabras del propio director este Master es el inicio de un viaje que nos llevará a descubrir cuales son las vías para llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos. Lo cierto es que espero las clases con gran expectación, procuraré informar a través de estas páginas de las conclusiones y lecciones más interesantes que vaya sacando del curso.De momento ayer hicimos las presentaciones y me sorprendió descubrir las situaciones vitales tan intensas que habían vivido o estaban viviendo algunos de los alumnos. Tanto fue así, que cuando me llegó el turno apenas sí acerté a balbucear un par de incoherencias antes de hundirme de nuevo en mi silla :-S. 

En resumen, la cosa promete, Borja supo cómo ilusionar al personal y se lo metió en el bolsillo desde el primer momento. Pienso que voy a aprender mucho este año y estoy ciertamente motivado, enfín, ya iremos viendo.

A mi padre 2.0

Como en el caso de muchos, yo también tengo un padre que es una persona inmensa a la que amo, respeto y admiro más allá de cualquier límite racional. Pero el buen Diós tuvo a bien obsequiarme con un segundo padre, mi padre 2.0 que, al igual que el primero, fue también un maestro y un guía magnifico y magnificador. Cómo los buenos maestros era breve en palabras y pródigo en ejemplo y cómo los mejores maestros era con su silencio y con su presencia cómo más y mejores lecciones impartía. Tan lleno estaba de virtudes y buenas cualidades que se me olvidó que también era un ser humano y por tanto no inmune a la enfermedad y a la muerte.

La semana pasada nos dejó su cuerpo físico, y no por esperado su fallecimiento ha supuesto menos dolor en mi corazón. La maldita enfermedad venció esta vez la batalla después de haber fracasado otras tantas veces contra este hombre integro que tanta adversidades había superado sin estridencias y con una tranquila sonrisa en los labios.

Fue tanta su generosidad que es imposible mirar a ningún rincón o rememorar ningún hecho sin que esté presente su recuerdo y el de sus enseñanzas de hombre sabio. Por supuesto nos queda su legado, su ejemplo, su cariño y tantísimas cosas buenas que ha dejado que resulta muy dificil hacerse a la idea de no volverlo a ver pasando por la puerta con su sonrisa que iluminaba el cielo.

El dolor es casi tan fuerte como la alegría de haberte conocido y haber sido tu hijo 2.0. Descansa en paz que nadie más que tú se lo ha merecido. Da por seguro que los que aquí quedamos lucharemos para desarrollar tu legado y lo mucho que aún queda vivo de tí en este mundo.

No hay marcha atrás

Conforme se alcanzan niveles superiores de conciencia se produce un fenómeno que no siempre es necesariamente cómodo y es que ya no hay marcha atrás (salvo quizá, la amnesia u otro trastorno similar). Una vez descubres que existen otras realidades ya no es posible realizar el viaje de vuelta hacia el cómodo caparazón que eran nuestras antiguas creencias fundadas.

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Un apunte a la vida

Reproduzco aquí un texto que leí en la web Society of 2000 y que siempre me ha llamado la atención por su extraña poética.

Especialmente por lo extraño que resultan algunas situaciones, no se suele tener en cuenta los impulsos que la vida nos ofrece dia a dia a lo largo de nuestro paseo en torno a ella. Si alguna vez, los acontecimientos se precipitan sobre la rutina que aplasta con delirante insistencia la cotidianidad, la conclusión es que algo fuera de lo normal está ocurriendo y por lo tanto es ajeno a la existencia en sí. ¿Porqué?, la vida es, en esencia, todo lo que ocurre en ella, incluido lo que se supone que nunca habría de ocurrir.

Un consejo para cualquier alma sabia, es el de sentarse, en algunos de los muchos instantes que se suceden, a contemplar simplemente lo que ocurre en aquel preciso momento, y ya está. Cuando las referencias, tomadas como centros de articulación del quehacer diario, dejan de serlo, la ganancia producida en la conciencia se eleva por encima de toda idea preconcebida. Sin juicios previos, sin demagogias conceptuales, el entorno aparece vivo, luciendo su más clara espontaneidad.

Por debajo de los niveles aceptables, entendiendo niveles aceptables aquellos que predisponen al individuo a continuar siendo eso; un individuo, la actitud a tomar es sencillamente la de desarrollo dentro del subdesarrollo. Únicamente con actitudes positivas se vence toda indisposición de tipo crónico o temporal. Más allá de los sueños que invaden ciertos procesos neuronales, lo que se halla es indiferencia, que poco tiene que ver con la irregularidad, maravillosa que caracteriza a la vida.